Cada 31 de diciembre, la misma pregunta aparece en el aire: “¿Cuáles serán tus propósitos de Año Nuevo?” Mientras muchos se entusiasman con la oportunidad de un nuevo comienzo, otros se sienten abrumados por el recuerdo de las promesas incumplidas de años pasados.

De hecho, de acuerdo con un estudio de la Universidad de Scranton, en Pennsylvania, Estados Unidos, sólo el 8% de las personas cumplen sus propósitos de Año Nuevo.

Además, otros estudios indican que el 43% de las personas abandonan sus propósitos incluso antes de llegar a febrero, entonces ¿qué está fallando? ¿Qué cosas podemos hacer para mejorar?

Te presentamos nuestra Guía para que este 2025 alcances todos tus objetivos y entres al selecto club del 8%.

¿Cómo hacer que tus propósitos de Año Nuevo se cumplan?

1. Sé específico: La claridad es poder

Un propósito vago como “Voy a hacer ejercicio” o “Voy a ser más productivo” no es suficiente. Necesitas ser específico, como si fueras un director de cine detallando cada escena.

La clave está en trazar un camino claro, con objetivos cortos, alcanzables y medibles, por ejemplo, piensa en algo concreto como “Voy a hacer ejercicio 4 veces a la semana por 30 minutos cada vez” o “Voy a leer 12 libros este año”, esto te permitirá ir midiendo tu progreso en periodos más cortos -como la semana o el mes-, dándote la oportunidad de programarte eficientemente con algo realista que puedes cumplir de manera inmediata.

Consejo extra: Usa el principio del “Plan detallado”. Establecer cuándo, dónde y cómo vas a lograr tu propósito te ayuda a mantenerte enfocado.

Ejemplo: “Meditaré todos los días a las 8 de la mañana en mi oficina” o “Correré en el parque todos los martes a las 6:00 p.m.”. Esto también sirve para anticipar obstáculos, como tener tu ropa deportiva lista o evitar compromisos a la hora del entrenamiento.

2. La regla del «empuje» y el «empujón»

La clave para mantenerte motivado está en el «empuje» -motivación intrínseca- y el «empujón» -presión externa-. No es suficiente con tener un propósito; a veces hace falta un poco de motivación externa para asegurarse de que seguimos adelante.

Aquí entra el concepto de la cláusula de penalización: si no cumples tu meta, te comprometes a pagar una sanción -dinero, vergüenza, etc.-. ¿Una idea? Usa aplicaciones como StickK o Beeminder, que te obligan a comprometerte financieramente y a pagar una multa si no cumples tu resolución. Es como un “plan B” que te empuja a actuar.

Otra opción es contarle a tus amigos y familia sobre tus metas, para que ellos te “presionen” a medida que el año avanza. El sólo hecho de saber que otros están pendientes de tu progreso aumenta tus probabilidades de éxito.

3. Hazlo divertido: No todo es sacrificio

Las investigaciones demuestran que uno de los mayores factores que nos hace abandonar nuestros propósitos es la falta de disfrute. Si no encuentras placer en el proceso, es más probable que lo abandones.

La solución: combina lo que te gusta con lo que tienes que hacer. Si el gimnasio te parece aburrido, ¿por qué no poner tu serie favorita en la televisión mientras entrenas? O, si lo que quieres es leer más, hazlo acompañando tu lectura con una bebida especial como un café o un té delicioso.

Además, establecer recompensas por cada pequeño avance puede ser una excelente manera de hacer que el proceso sea más gratificante. ¡Esto hace que el esfuerzo sea más llevadero! Para ideas sobre sobre este tipo de gratificaciones, no te pierdas nuestro TikTok, donde estaremos subiendo ideas que te ayudarán a hacerlo divertido.

4. Permítete fallar: El “efecto qué diablos”

¿Alguna vez has comenzado con entusiasmo un propósito, sólo para romperlo a las primeras de cambio y pensar: “Qué diablos, ya lo he roto, mejor lo dejo»? Este es el famoso «efecto qué diablos». Para evitarlo, la clave es ser flexible.

Si fallas, no te hundas, valora tu progreso y permítete reiniciar. La «regla de emergencia» funciona perfecto aquí: cuando te desvíes, permite una o dos “emergencias” -como una noche de trasnoche ocasional- y sigue adelante.

La ciencia muestra que además, de que es más fácil seguir con tu meta si sabes que puedes hacer excepciones, también es más efectivo, pues así, tendrás la motivación de seguir adelante incluso si alguna vez fallas.

5. Rodearte de gente positiva: El poder de la comunidad

Nadie dijo que tienes que cumplir tus propósitos solo. Pasar tiempo con personas de comparten tu meta, o que ya han alcanzado el objetivo que te propones, puede elevar tu propio rendimiento. ¿Quieres correr una maratón o escribir un libro? Busca rodearte de personas que hayan logrado ese objetivo y deja que te inspiren. Hablar con ellos y ver cómo lo lograron te impulsará a seguir sus pasos.

Además, cuando tus amigos saben de tu meta y te apoyan, se convierte en un compromiso mutuo. Si tienes a alguien con quien compartir tus progresos, no sólo aumentas tus probabilidades de éxito, sino que también lo haces más divertido. La competencia amistosa también puede ser una excelente motivación.

6. Haz de tus metas una rutina

La clave para que tus propósitos de Año Nuevo perduren más allá del 31 de enero es convertirlos en hábitos. Piensa en lo que haces todos los días sin pensarlo, como cepillarte los dientes o tomar un café por la mañana. Esto se logra con constancia. Los hábitos no se hacen de la noche a la mañana, pero si te comprometes a repetirlos cada día, se volverán una parte natural de tu vida.

La clave es comenzar con pequeños pasos y no tratar de cambiar tu vida de una vez. Es preferible hacer un poco cada día que intentar algo grande y fallar en el intento.

En resumen: ¡Este es tu año!

Con la motivación adecuada y un enfoque respaldado por la ciencia, 2025 puede ser el año en que finalmente logres cumplir tus propósitos de Año Nuevo.

Recuerda: sé específico, la clave está en el empuje, hazlo divertido, permite algunas excepciones y, sobre todo, rodéate de personas que te inspiren.

¡Tú puedes!

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