Distinguidos por su resistencia física y por participar en múltiples carreras a nivel nacional e internacional, los rarámuris han sido reconocidos como los mejores corredores de nuestro país. Debido a su asentamiento histórico en la zona de la Sierra Madre Occidental, correr largas distancias hace parte de su vida cotidiana, costumbres e inclusive prácticas ancestrales, como la denominada carrera de bola, para el caso de los hombres y ariweta para las mujeres.

Respecto a la duración de sus carreras oscilan entre 5 y 20 horas, sin embargo, estas también pueden durar días

Carrera de bola

Una de sus peculiaridades ancestrales, reconocida actualmente como patrimonio de la humanidad por la UNESCO, es la carrera de bola, que consiste en usar una pelota hecha de madera de encino blanco, fresno, raíz madroño y táscate. Para ganar la carrera deben llevarlo hasta la meta levantándola con los dedos sobre el empeine del pie para lanzarla por el aire de manera consecutiva.

Ariweta

En el caso de la Ariweta, el instrumento que se usa es un palo de madera en la mano y un aro hecho de varillas vegetales y tela, el cual deben lanzar y recoger hasta llegar a la meta.

Cabe destacar que a pesar de ser una práctica que se originó a la par que la carrera de bola, y se trata de un deporte y una tradición viva, ésta aún no ha sido reconocida por la UNESCO a la par de la carrera de bola, sin embargo, el pasado 25 de marzo se presentó una iniciativa de ley en el Estado de Chihuahua para reconocer la carrera, al menos, como patrimonio cultural de la entidad.

¡Orgullo Nacional! Mujeres rarámuris ganan el tercer lugar en la carrera The Speed Project

Las corredoras de origen rarámuri Verónica Palma, Ulisa Fuentes, Isadora Rodríguez, Lucía Nava, Rosa Para y Argelia Orpinel participaron en la carrera de relevos The Speed Project, que se realizó desde Los Ángeles hasta las Vegas, Estados Unidos.

Dicha carrera de relevos es considerada una de las más exigentes a nivel mundial, pues contempla una distancia de 540 kilómetros sin escalas, en la que cada una debe correr una distancia de 90 kilómetros, mientras que el resto de su equipo la sigue en un vehículo.

Para poder llegar a la carrera, las participantes se vieron en la necesidad de iniciar una recaudación de fondos a través de la plataforma Donadora donde describen el reto como “el relato épico de lo que un grupo de mujeres puede lograr juntas; correr 540 kms en un país desconocido utilizando las herramientas infalibles; sus pies ligeros y su mente invencible”, logrando recaudar la suma de $234,093.00, un monto considerable que, no obstante, representa sólo el 47% del necesario pues, como bien apuntan en la página destinada a este proceso de financiamiento, no se trata sólo de llevar a las participantes hasta Estados Unidos, sino que es todo un reto logístico que precisa atender gastos asociados al funcionamiento de la casa rodante, equipo de seguridad, equipo de recuperación y equipo humano, el valioso staff que las acompaña y procura durante el proceso.

Durante la carrera, las mujeres ra ra ra portaron con orgullo sus trajes típicos, y a pesar de no haber recaudado los suficientes y correr con sus tradicionales huaraches de suela de llanta, hicieron historia al colocarse en el tercer lugar y ser, al mismo tiempo, las primeras mujeres tarahumaras en participar en esta competición.

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