Los pequeños comerciantes de México alertan de un aumento de 1.76% en los precios de los productos básicos en el último mes, que afecta especialmente a los estados de México, Nuevo León, Hidalgo, San Luis Potosí y Sinaloa. La avena, el café, el jabón, el pollo y el aceite son algunos de los artículos que más han subido de precio.

La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) presentó su reporte mensual sobre la inflación alimentaria, que mide el comportamiento de los precios de 40 productos de la canasta básica en 32 estados del país. Según este informe, el precio promedio de la canasta básica alimentaria fue de $1,723.28 en julio del 2023, lo que representa un incremento de 1.76% respecto al mes anterior.

Este aumento contrasta con la tendencia a la baja que ha mostrado la inflación general anualizada, que según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) se ubicó en 5.6% en junio del 2023, su nivel más bajo desde diciembre del 2019. Además, algunos estados que registraron una inflación general menor al promedio nacional, como el Estado de México (4.1%) y Nuevo León (4.6%), tuvieron una inflación alimentaria muy superior, de 13.41% y 10%, respectivamente.

El presidente de la ANPEC, Cuauhtémoc Rivera, advirtió que esta situación tiene graves consecuencias para la salud y el bienestar de las familias mexicanas, que ven reducido su poder adquisitivo y su capacidad para acceder a una alimentación adecuada. Según Rivera, seis de cada diez hogares tienen dificultades para abastecerse de los alimentos esenciales, y muchos optan por sacrificar la cantidad y la calidad de lo que consumen, lo que genera desnutrición y hambre.

Rivera señaló que la inflación alimentaria es un problema estructural que requiere de políticas públicas efectivas para garantizar la seguridad alimentaria de la población. “Mientras no volvamos asequibles los precios de los alimentos a la población, la fragilidad de nuestra realidad económica seguirá siendo más que latente”, concluyó.

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